Me maldigo y maldigo todas las ganas de mantener mi dignidad.
Solo cuando se enfada me acuerdo del aborrecible dolor que siento y que me destroza las fuerzas. Ahora es por ocultar mensajes inocentes de su amiga, y lo siguiente ¿Que será?
Todo cuanto pido es que siguiesemos como esta última semana, nunca había demostrado tanto interés por que yo fuese feliz, nunca me había superado en el deseo de tocarnos, de abrazarnos de formar hogueras en cualuqier sitio,...las palabras de amor, las palabras de cariño, de deseo, de absoluto amor que he oido esta semana son las más preciosas que he escuchado en mi vida, y me las decía a mi, y yo lloraba de alegria, y agradecía cada gota del manantial que es ella. Siento cada una de las veces que no apure ese regalo, que desperdicie la ocasión de ver su risa.
¿Al que consideran todopoderoso!, dame fuerzas!, ahora que mi verdadero Dios no responde a mi amor.
posted by Amargo at 3:11 p. m.